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Espai Obert

Vedanta Advaita, sabiduría perenne y universal

La experiencia de la no dualidad es eterna y universal y la escuela vedanta advaita es la que la describe con mayor audacia y profundidad. El pensamiento advaita desborda toda clasificación y no es posible reducirlo a los márgenes de un sistema, escuela, tiempo o lugar. De hecho la no dualidad ha sido descrita por místicos y sabios en muy diversos contextos como son el budismo zen, el sufismo, el taoísmo, el sivaísmo y algunas formas de misticismo cristiano.
El vedanta advaita es la expresión de una sabiduría eterna basada en el conocimiento directo y experiencial de la realidad última. No es un conocimiento que se alcance por la vía del razonamiento sino por la participación directa en la realidad. Se conoce algo cuando se es ese algo. Los insights (fogonazos de conocimiento profundo, directo e intuitivo) dentro de la meditación nos aportan este tipo de conocimiento por identidad. La no dualidad no es una creencia sino una experiencia, una forma de cognición. Es por esto que de poco sirve explicarla en términos de conceptos e ideas. No vamos a hacer pues ninguna disertación discursiva ni teórica sobre el advaita. Tan sólo resaltaremos algunos de los insights de no dualidad que pueden aparecer dentro de la meditación y también en nuestra vida cotidiana.

Cuando estamos dormidos y soñando, todo lo que ocurre en el sueño es bien real mientras estamos durmiendo. Es real un sueño? Sí, dentro de su propio marco. Dentro del “modo sueño” un sueño es real. En el modo “despierto”, o mejor dicho, en el “modo pensar” un sueño no es real. no dualidadDe la misma manera, en el “modo pensar” la realidad es bien real. Pero cuando estamos dentro de la experiencia de la meditación nos damos cuenta que pensar es parecido a soñar. Y que podemos despertar del pensar igual que despertamos del soñar. Cuando meditamos hacemos pequeños “cortes” en el pensar, pequeños despertares del pensar. Experienciar lo que hay en este corte o pequeño vacío de pensamientos es darnos cuenta de que hay otro modo. Este nuevo modo es la experiencia de la no dualidad. Habitualmente tenemos tan solo un destello del “modo no dual” ya que es una experiencia muy inestable en la mayoría de personas. Pero es suficiente para cambiar muchas cosas. Cuando la mente pensante calla, el observador(el “yo”) desaparece y entramos en el “modo no dual” en el que no hay nadie nombrando la realidad, nadie conceptuándola, describiéndola, relatándola, juzgándola… hay tan solo experiencia pura. No soy yo, es la conciencia impersonal observando. Como puede haber una conciencia impersonal? Una conciencia sin “yo”? La hay y lo descubrimos meditando. La conciencia no está en nosotros, nosotros estamos en la conciencia!
La conciencia no es una función del cerebro (la ciencia ya está empezando a corroborarlo, 35 siglos después que el advaita). Esta es la intuición directa de la no dualidad, la experiencia que mi naturaleza última es conciencia pura, la intuición de lo absoluto. No hay separación entre el observador y lo observado, entre atman y brahman, entre el alma y lo absoluto. No hay dualidad aunque sí diversidad. No es algo en lo que creemos porque lo hemos leído en un libro y nos ha convencido. Es una intuición directa de la realidad en el “modo no dual”. Lo conocemos porque lo somos. Todo es Brahman. Todo es conciencia, energía ordenada. Tat Tvam Asi.

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