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Espai Obert

La Energía como objeto de Meditación

Según el budismo una de las tres características de todo lo existente es “annica” o la impermanencia. Todo está cambiando continuamente, también nuestra experiencia interior. El fluir del cambio es un posible objeto de meditación, de hecho es una de las vías más interesantes de la meditación. Cualquier aumento o disminución de la intensidad de una sensación, cualquier aceleración o relentización de la experiencia sensorial, cualquier fuerza que empuje hacia adentro o hacia afuera, cualquier desvanecimiento (por ejemplo, de una imagen mental), cualquier distorsión, cualquier conciencia de movimiento o de fuerza en la experiencia… es cambio. Estamos hablando del aspecto dinámico o energético de la experiencia sensorial. Cuando nos enfocamos en el movimiento, cambio o fuerza presente en la experiencia estamos utilizando la energía (más concretamente, su manifestación) como objeto de meditación.
Shinzen Young distingue tres tipos de fluir de la energía: ondulatorio (continuo y en olas como una medusa), vibratorio (chispeante, como la electricidad) y de expansión-contracción (como la respiración). Meditar en estos aspectos de las sensaciones nos lleva a sentir la realidad como un flujo continuo de energía que unifica todo lo existente. Así pues, si otras formas de meditación nos ayudan a distinguir diferentes aspectos de la realidad, la meditación en el cambio nos ayuda a sentir la fuerza unificadora que hay detrás de los elementos que hemos diferenciado, algo así como experimentar el viento que unifica todas las espigas de un campo de trigo ondulándolas de forma armónica y rítmica. Tanto el aspecto unificador como el que distingue los diferentes elementos son importantes.
La meditación en el flujo del cambio nos lleva a entender la realidad como un vacío vibrante (por ejemplo, la meditación vipassana según la tradición U Ba Khin) que unifica todo. Esta experiencia de la realidad no tiene nada de extraordinaria ni se opone a la versión “sólida” que tenemos habitualmente. Es la realidad habitual experimentada en plenitud y total claridad. Como dijo Einstein, la materia es energía congelada.

Marc Ribé

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